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Diputada al Parlamento Latinoamericano. Abogado, experto en Dcho Penal, Criminología y DDHH. Vicepresidente Nacional Un Nuevo Tiempo. Miembro de la Mesa de Unidad.

lunes, abril 17, 2006

Artículo publicado en el Diario El Universal, el 16 de abril de 2006. CUANDO SE INSTIGA LA VIOLENCIA/ DELSA SOLORZANO

Delsa Solorzano // Cuando se instiga la violencia

LOS RECIENTES HECHOS violentos nos llaman a la reflexión. El secuestro y trágica muerte de los niños Faddoul y del señor Miguel Rivas nos han conmocionado, han llegado al carozo de una sociedad que se siente indefensa ante la maldad. La saña contra unos pequeños y contra un venezolano trabajador y decente parece de película de terror.
¿Qué está pasando? ¿Qué nos está pasando? La cultura de la violencia se ha ido instalando en Venezuela de manera atroz, incrementándose cada día más sin ninguna razón aparente. Aparente, pero existente. Porque la violencia no es un producto de generación espontánea.
Soy abogado penalista y criminólogo, con más de 10 años de experiencia. Y sin temor a yerro aseguro que este ha sido uno de los crímenes más horrendo que haya podido ver jamás. Uno se pregunta entonces, ¿qué ha ocurrido en nuestro país en los últimos años para que las estadísticas delictivas hayan cambiado y se haya incrementado el índice de secuestros, homicidios, violaciones y demás delitos violentos? La respuesta podemos encontrarla en las más altas esferas de poder de este des-gobierno.
EL JEFE DEL ESTADO debe comportarse como un buen "pater familia". Debe constituir un modelo de conducta para todos los venezolanos. Eso no está ocurriendo. Muy por el contrario lo vemos con el puño cerrado golpeando la palma de su mano, en un simbolismo claro de violencia que incita al odio. Lo vemos vociferando, en un inagotable ritornello, que aquellos que tienen ciertas posibilidades económicas son los responsables de la existencia de los pobres en nuestro país, y que en consecuencia deben ser odiados. Lo vemos sembrando la violencia contra los medios y en general contra toda disidencia del régimen. El Presidente ha convertido a Venezuela en un país de enemigos.
NO ESTAMOS DICIENDO que el Presidente sea el asesino de los hermanitos Faddoul y del señor Rivas. Nada más lejos de nuestra intención. Pero sí afirmamos que esa constante instigación al odio ha hecho que en nuestro país cambie incluso el tipo de delito que se comete. El verbo encendido del Presidente contribuye al clima de enfrentamiento. Hace que se alteren las pasiones, y que los límites desaparezcan. Incita a la revancha, a la venganza. Esto se va sembrando en el inconsciente, y convierte a los ciudadanos en guerreristas y no en pacifistas. Hace que algunos de los menos favorecidos sientan que quienes tienen un poco más son los responsables de sus desgracias y por eso hay que acabar con ellos, cuando la realidad es que el único responsable de la fabricación de pobreza es el Estado y no sus ciudadanos. Uno de los antídotos más poderosos contra la cultura de la violencia en nuestro país es que la misma deje de sembrarse desde Miraflores.
EN ESTOS MOMENTOS tan críticos, cabe preguntarse cuáles son la razones por las cuales no ha renunciado o no ha sido destituido el ministro de Interior y Justicia, cuando éste es el responsable de las políticas de seguridad, las cuales evidentemente no han sido para nada efectivas. Vemos al Tte. Chacón en su acostumbrada rueda de prensa semanal mentirle a los venezolanos cacareando la disminución y casi desaparición del delito en Venezuela.
Cierro con unas palabras para los deudos. Como madre venezolana hago llegar mis más sentidas condolencias a las familias Faddoul y Rivas. Bien sé que en estos momentos cualquier palabra de consuelo resulta insuficiente, pero estoy segura de que Dios permitirá que lo encuentren. Venezuela entera está de su lado. Venezuela entera quiere paz.
Miembro de Primero Justicia
http://opinion.eluniversal.com/2006/04/16/opi_art_16491A.shtml