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Diputada al Parlamento Latinoamericano. Abogado, experto en Dcho Penal, Criminología y DDHH. Vicepresidente Nacional Un Nuevo Tiempo. Miembro de la Mesa de Unidad.

lunes, julio 18, 2005

Articulo publicado en el Diraio EL Universal, lunes 18 de julio de 2005. Delsa Solorzano// Votar o no Votar


Delsa Solorzano// Votar o no Votar. -HE AHI EL DILEMA... Desde un tiempo a esta parte esa ha sido la pregunta que muchos ciudadanos venezolanos nos hemos hecho sin cesar. Quizá lo más preocupante para la oposición democrática venezolana sea que precisamente sólo ésta es la que duda de acudir a las urnas electorales.
Razones en favor de una y otra postura sobran. Uno de los argumentos más manidos a favor del llamado a la abstención es quizá la deslegitimación del régimen, incluido el Consejo Nacional Electoral.
No obstante, en mi opinión este no es un argumento válido. Según cifras oficiales del Consejo Nacional Electoral, los índices de abstención, de las últimas elecciones municipales en diciembre de 2002 fueron superiores al 76%. La propia Constitución de la República Bolivariana de Venezuela fue votada en referéndum por un porcentaje muy bajo del electorado: el 55,6% de los electores no acudió a votar. Más cercano aún, en las elecciones del 31 de octubre pasado, los índices de abstención fueron los más elevados de la historia democrática venezolana. Nada de esto deslegitimó al régimen, la Constitución, los concejales, alcaldes o gobernadores electos.
Al contrario, nos guste o no José Vicente Rangel Avalos es el alcalde del Municipio Sucre y Diosdado Cabello es el gobernador de Miranda. Si en el Zulia o Nueva Esparta y en los 91 municipios donde la oposición es gobierno no hubieran salido a votar, hoy estaríamos viviendo lo mismo que en Bolívar o Yaracuy, por sólo mencionar algunos ejemplos.
Ni la Constitución ni las leyes electorales venezolanas exigen porcentaje mínimo alguno o quórum necesario para que los procesos electorales gocen de validez. Es decir, el régimen NO se deslegitima si no votamos; al contrario, simplemente le regalamos el país con mucha facilidad al oficialismo.
Por otra parte se dice que aquellos que sostenemos que el voto es la única salida somos "colaboracionistas del régimen". Esto, además de absurdo, sólo evidencia la falta de razones de peso para pedir a los ciudadanos que no ejerzan uno de sus derechos constitucionales más importantes, como lo es el derecho al sufragio. Colaboracionista del régimen es aquel que le hace el juego o le facilita sus planes, y no podemos olvidar que el más interesado en que la oposición se abstenga es el propio Gobierno. Yo no les voy a dar el gusto.
Otro argumento a favor de la abstención es ¿a quién le vamos a reclamar si nos hacen fraude? Yo prefiero preguntar ¿a quién le vamos a reclamar si regalamos nuestro derecho a votar? Hasta ahora, nadie ha logrado darme una respuesta coherente a la pregunta de qué pasa si no voto. No podemos seguir soñando con que los marcianos van a venir en un platillo volador, los gringos nos van a invadir o los militares van a resolvernos el problema. Por mi parte, no aspiro ninguna de esas soluciones. Creo que la lucha por el rescate de nuestra democracia debe ser igualmente democrática. La lucha es POR vencer a un régimen que no es democrático con métodos que sí lo son. Por mi parte, muero con las botas puestas, como lo he hecho a lo largo de toda mi vida. Voy a dar la pelea votando, así que para mí no hay dilema, la única respuesta es VOTAR.
De mis estudios universitarios, recuerdo: "Los espartanos no preguntaban cuántos eran los enemigos, sino dónde estaban".
Miembro de Primero Justicia

http://www.eluniversal.com/2005/07/18/opi_art_18491F.shtml