Acerca de mí

Mi foto
Venezolana. Presidente Partido Encuentro Ciudadano, Defensora de #DDHH Abogado #CentroDerecha.

sábado, noviembre 05, 2005

Artículo publicado en el Diario El Universal, el sábado 5 de noviembre de 2005. LIBERALO CON TU VOTO/ DELSA SOLORZANO

Delsa Solórzano // Libéralo con tu voto
QUERIDO COMISARIO FORERO, nuevamente te escribo públicamente. Espero que te dejen leer mis cartas en la cárcel. "Libéralo con tu voto" es uno de los mensajes que estamos llevando en nuestros recorridos por el Municipio Sucre.
A medida que avanzan los días, me conmueve más ver cómo crece al apoyo a nuestra fórmula unitaria a la Asamblea Nacional. La gente nos recibe con cariño del de verdad. Ocariz, Juan Carlos Caldera, tu esposa Yajaira y yo, seguimos "pateando" el municipio.
Esta semana, estuvimos en Los Chorros, El Llanito, La Urbina, José Félix Ribas, 5 de Julio y Caucagüita. En Caucagüita crece la pobreza. Las humildes viviendas que se construyen ya no son de bloques o ladrillos sin frisar; ahora son de viejas tablas desechos de otras obras, o de latas aplastadas. El piso es la misma tierra de la construcción; las más afortunadas lucen techos de cinc.
Nuestra gente de Caucagüita sobrevive, con la esperanza que algún día algún gobierno de verdad se acuerde de ellos, no sólo para mencionarlos de vez en cuando, sino para brindarles real atención y darles un empleo digno.
EN LA CAMINATA pudimos ver varios módulos de "Barrio Adentro", cosa que en principio me alegró. Yo misma me acerqué y toqué sus puertas para ver cómo estaban equipados, pero tengo que decir que todos, léase bien, todos estaban cerrados. En el de mayor señal de vida encontré únicamente un cartelito que decía "No hay odontólogo hasta finales de noviembre". Al preguntarle a los vecinos dónde estaban los médicos, la respuesta obtenida fue: "Ay, Mija, ellos casi nunca están ahí; ahora viven en el barrio porque consiguieron mujer aquí". Ojalá Barrio Adentro funcionara. No tienes idea mi querido comisario de lo desatendida que está nuestra gente de Caucagüita.
Seguimos caminando y llegamos al módulo policial. Allí nos detuvimos a hablar con dos funcionarios de guardia. Sus nombres me los reservo para su protección. Ambos te conocen, te admiran, te respetan y les parece una soberana injusticia que estés preso. Van a votar por ti y saben que muchos compañeros también lo harán. Nos comentaron que la situación en la Policía está cada vez peor, y que por supuesto no se puede hablar de política porque los destituyen de inmediato.
Comisario, cuando le hablamos a la gente de ti, al rompe dicen que saldrán a trabajar de inmediato para liberarte con su voto. Comentan que la pobreza en la que viven se agrava con la inseguridad, ellos viven eternamente secuestrados por el hampa; dicen que cuando tú estabas a cargo de la zona 7 de la Policía Metropolitana, las cosas estaban mejor, pero que ahora todo es un desastre.
EN CAUCAGUITA, tal y como lo narraría el gran Ismael Rivera, "con su alegría dominguera de sus calles sin aceras, un llamado al corazón, es un arrabal de gente pobre, de ciudadanía noble que gana el pan con sudor", en ese contexto su "juventud de ala rota" se organiza. Crearon un bellísimo grupo de danzas integrado por unas preciosas niñas que al llegar a la cancha nos tenían preparada una hermosa presentación. También organizaron un partido de baloncesto y, al finalizar, entregamos medallas y trofeos a los ganadores y, por supuesto, culminamos con un suculento sancocho criollo preparado por los vecinos de la zona.
Allí todos juramos trabajar muy duro para liberarte con nuestro voto.
Miembro de Primero Justicia
http://opinion.eluniversal.com/2005/11/05/opi_art_05491F.shtml